Ford trabaja para reducir su impacto ambiental reduciendo el uso componentes a base de petróleo

Ford es el primer fabricante automotriz que trabaja en el desarrollo de espuma y plástico, utilizando dióxido de carbono (CO2) capturado para aplicar a su línea de vehículos, reduciendo así, el uso de petróleo en más de $875 millones de dólares por año.

Con una proyección de implementación en cinco años, la espuma será un recurso sustentable que disminuya el impacto ambiental en la producción de la compañía.

“Ford está trabajando agresivamente para reducir su impacto ambiental al reducir su uso de plástico y espuma a base de petróleo. Esta tecnología es emocionante, ya que está contribuyendo a la solución de un problema aparentemente insuperable, el cambio climático”, dijo Debbie Mielewski, Líder Técnico Superior de Materiales Sostenibles del Centro de Investigación e Innovación de Ford Motor Company en Dearborn, Michigan.

Las emisiones de carbono y el cambio climático son de creciente preocupación para los líderes mundiales, pues tal es la alarmante cifra de los 2.4 millones de libras de CO2, los cuales son liberados en la atmósfera a nivel mundial por segundo.

Las manufacturas de plástico para casi un 4% del consumo mundial de petróleo, de acuerdo con la Federación Británica de plástico. Los investigadores de Ford tienen la esperanza de que estos primeros pasos en el uso del carbono capturado de manera innovadora, contribuya a alcanzar los objetivos a largo plazo para reducir el calentamiento global recientemente establecido en el Acuerdo de la ONU París.

Durante casi dos décadas, los investigadores han trabajado con éxito para desarrollar materiales sostenibles para productos de Ford. En América del Norte, la espuma de soja se encuentra en todos sus vehículos; así como también fibras de coco en los revestimientos; camisetas y mezclilla para las alfombras, así como también las botellas de plástico recicladas se convierten en tejido REPREVE, el cual es utilizado en el 2016 F-150.

Ford comenzó a trabajar con varias compañías, proveedores y universidades en 2013 para encontrar aplicaciones para capturar CO2; entre los cuales se encuentran Novomer, una empresa con sede en Nueva York que utiliza dióxido de carbono capturado de las plantas de fabricación para producir materiales innovadores. Mediante un sistema de conversiones, Novomer produce un polímero que se pueden formular en una variedad de materiales, incluyendo espuma y plástico que son fácilmente reciclables.

Fuente: Redacción

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