La increíble historia del Ferrari enterrado

Hace mucho tiempo atrás, en donde los niños aún se entretenían explorando y sorprendiéndose con el mundo exterior; también, dentro de sus muchos juegos estaba el de encontrar tesoros escondidos. Y fue en la ciudad de Los Ángeles, en el año de 1978; en que los niños de la familia Underwood, encontraron un Ferrari enterrado mientras jugaban en el jardín de la casa en donde se acababan de mudar.

Y la historia del famoso Ferrari enterrado, comienza diciembre de 1974; cuando el fontanero Rosendo Cruz, decide regalar a su esposa un Ferrari Dino 246 GT de color verde metalizado, como un obsequio por la celebración de su aniversario de boda.

Así mismo, según el Blog “Autos Clásicos”; la pareja había salido a cenar la noche de su aniversario a uno de los restaurantes más elegantes de esa época; se estacionaron con su Ferrari Dino  246 GT, en la parte de enfrente del local para disfrutar de la velada; sin embargo a la hora de salir del lugar se encontraron con la desagradable sorpresa de que su auto había desaparecido.

Ferrari enterrado

Por lo que el fontanero, Rosendo Cruz, denunció el robo inmediatamente; la policía investigó el caso, sin embargo, no obtuvieron ningún indicio que los acercara a los ladrones; tras varios meses de investigaciones infructuosas, la compañía aseguradora no tuvo más remedio que reembolsarle los 22.500 dólares que costaba el auto.

Por su parte, Mike Spinelli (web Jalopink), descubridor de esta historia; tenía la teoría de que el robo en realidad había sido por encargo, y no se equivocó…

Al parecer, Rosendo Cruz no atravesaba un buen momento económico cuando decidió regalar el Ferrari a su esposa. Temiendo que pudieran embargárselo por falta de pago; ordenó a un par de amigos que robaran el auto y lo tiraran al mar para poder recuperar el dinero. Sin embargo, sus secuaces decidieron cambiar el plan y lo enterraron en el terreno de los Underwood.

Una vez que lo desenterraron, el Ferrari pasó a ser propiedad de la aseguradora; misma que después lo pondría en venta, y pasaría a manos de un nuevo propietario, el cual lo restauró y le brindo la oportunidad de una “segunda vida”, para rodar por las calles de California.

Fuente: ABC.es

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