La huella que ha dejado Elon Musk y su marca automotriz Tesla

El fabricante de automóviles eléctricos de lujo Tesla, después de trece años de su fundación, está empezando a tener un profundo impacto en el mundo del automóvil de Estados Unidos a pesar de su pequeño tamaño en relación con los grandes fabricantes tradicionales.

Sin embargo, a pesar de su pequeña cuota de mercado en Estados Unidos y sus pérdidas, la semana pasada, la capitalización bursátil de Tesla llego a 60,380 millones de dólares, por encima de General Motors, que está valorada en 51,480 millones.

Mientras que una acción de Tesla se cotiza a más de 357 dólares, la de GM está valorada 10 veces menos, apenas 34 dólares.

En realidad, Tesla se sitúa ahora como el cuarto fabricante de automóviles del mundo en capitalización bursátil, solo por detrás de Toyota y los grupos alemanes Daimler y Volkswagen (VW).

La comparación de Tesla con el Grupo Ford, el segundo mayor fabricante de Estados Unidos, es incluso más dolorosa. Un título de Ford tiene un precio de 11.1 dólares.

Precisamente, la “famélica” actuación bursátil de Ford en comparación con sus competidores, y especialmente Tesla, es una de las principales razones por las que el consejo de administración de la empresa, sancionaron el despido de su presidente, Mark Fields, el pasado 22 de mayo.

Aunque Ford está invirtiendo miles de millones de dólares en el desarrollo de vehículos eléctricos y autónomos, sus resultados no están teniendo el mismo impacto, que los productos de Tesla.

Para muchos analistas, el que Ford, General Motors y FCA estén invirtiendo, además de producir vehículos eléctricos, es consecuencia del creciente éxito de ventas de la marca de Elon Musk.

Tal como el fundador de Tesla, recordó el pasado viernes, que GM fue el primer fabricante que decidió producir de forma masiva en la era moderna comercializando el EV1. Pero que después tuvo la decisión, misma que aún provoca enojo en muchos de sus clientes en Estados Unidos, en 2003 GM decidió cancelar el programa del EV1 y destruir todos los vehículos existentes, pese a las protestas de sus usuarios.

Ahora, no solo Tesla está forzando a los grandes fabricantes a atender el mercado de vehículos eléctricos gracias a su éxito, sino que el estilo empresarial de Musk está impactando a sus directivos.

Cuando Bill Ford, el bisnieto del fundador de Ford y presidente del consejo de administración de la empresa, justificó la decisión de despedir a Fields, ya que había sido incapaz de cambiar la antigua cultura de la empresa e inspirar a su personal, o los consumidores estadounidenses.

Sin duda, Bill Ford tenía en mente al fundador de Tesla, un visionario que ha amasado un ejército de leales seguidores, que en muchos casos se han convertido en clientes, y que utiliza Twitter a diario para difundir su mensaje.

Fuente: Agencia EFE

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